La descongelación del permafrost debido al cambio climático podría exponer a la población del Ártico a convivir con altas concentraciones de radón.

Su derretimiento, que avanza a causa del cambio climático y que ha alcanzado un punto crítico, puede tener graves consecuencias para su futuro. Este suelo, permanentemente congelado y situado en áreas circumpolares de Canadá, Alaska o Siberia, Tíbet y Groenlandia entre otras alberga 23 millones de km2, lo que equivale al al 25 % de la superficie terrestre.

La mayoría de las poblaciones afectadas se encuentran en el hemisferio norte debido a que el permafrost se forma a muy bajas temperaturas. El permafrost actúa como una barrera contra el radón, reduciendo la radiación superficial a una décima parte del nivel de fondo.

Esto demuestra la importancia no solo de mantener intacta la capa de permafrost limitando el calentamiento global, sino que también tiene implicaciones significativas para la provisión de salud, los códigos de construcción y los consejos de ventilación.

El profesor Glover, de la Escuela de la Tierra y el Medio Ambiente, dijo en un comunicado: “Se sabe que el radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaquismo. Fumar también exacerba las tasas de cáncer de pulmón adquirido por radón unas 26 veces, y fumar ha aumentado a 4,4 veces más frecuente en las comunidades del Ártico.

“El radón puede atravesar el permafrost y generar una columna de gas radiactivo dentro de los edificios que tarda varios años en alcanzar su punto máximo y muchos más en disiparse. En consecuencia, una columna inesperada de radón podría representar un peligro para la salud si no se planifica”.

Hay que tener especial cuidado con los edificios con sótanos. El deshielo del permafrost puede ocasionar que la concentración de radón permanezca por encima 200 bequerelios por metro cúbico (Bq/m3) hasta siete años dependiendo de la profundidad del permafrost y la tasa de descongelación.

El profesor Glover agregó: “Nuestros resultados muestran claramente que la reserva acumulada de radón puede liberarse en los sótanos de los edificios durante un período prolongado y permanecerá por encima de los niveles de acción de la radiación durante cuatro a siete años.

“Dado que no se ha percibido un problema histórico de radón en estas comunidades y el gas en sí es indetectable sin dispositivos especializados, consideramos que esto es una amenaza importante y totalmente evitable para la salud de las comunidades del norte”.

Afortunadamente existen sistemas para evitar la ascensión desde el terreno hacia las edificaciones, entre ellos:

Ventilación forzada.
Mejora de la ventilación del forjado.
Instalación de sistemas de extracción mecánica.
Despresurización del espacio entre el suelo del edificio y el terreno para evitar que se filtre desde el sótano hasta las habitaciones.
Sellado del piso y las paredes.
Instalación de barreras.

En Radón Control Services somos especialistas en mitigar el radón en viviendas y centros de trabajo.

Todas las edificaciones tienen algunos niveles de radón, y esto no representa ningún problema para la salud. Solamente en el caso de que convivamos con altas concentraciones de radón durante períodos prolongados puede afectar a nuestra salud. Lo mejor es realizar una medición de radón para conocer las concentraciones en espacios cerrados, que es en donde pasamos la mayoría de nuestro tiempo.

En Radón Control disponemos de medidores de radón, muy sencillos de utilizar, que ofrecen resultados fiables de la concentración media de radón en viviendas y centros de trabajo. Consulta con nosotros si tienes alguna consulta acerca de este gas y los sistemas para mitigarlo.

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